Silvia Grinberg, directora del Laboratorio de Investigación en Ciencias Humanas (LICH), analiza la miniserie británica que dejó a medio planeta en estado de shock y formula una pregunta urgente: ¿En qué limbo digital estamos abandonando a las nuevas generaciones, cada vez más expuestas a contenidos de violencia explícita y modos de (des)socialización que dañan subjetividades?

“Ahora, mientras seguimos intentando comprender este tiempo, no tenemos ningún derecho de reprochar a los jóvenes aquellos de lo que nosotros no somos capaces. Todo tiempo pasado definitivamente no fue mejor. ¿Cómo pasar a palabra ese enojo y angustia que nos queda atragantado cuando la serie termina? Si logramos aprender algo en el tiempo que nos llevó a la adultez es que siempre el mayor enfado es con nosotros mismos. […] En las escuelas de hoy, a diferencia de aquellas a las que nosotros fuimos, el acoso tiene nombre: bullying. En nuestros pasillos eso era moneda corriente y parecía que nadie se daba por enterado. Deberemos educar(nos) en la sociedad digital, sí. Y está claro que no deberíamos dejar esta imposible tarea a los algoritmos. Y para eso vamos a necesitar más y mejores escuelas.”

¿Y qué necesitará esa escuela para poder ocuparse de esto?

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