“Necesitamos una economía feminista que sea herramienta de lucha. Para eso, tenemos que construir un conocimiento que esté vivo, que sea colectivo —un ejercicio muy duro porque vivimos en un mundo con un régimen de individualización del conocimiento— y que sea internacionalista, porque todavía hay muchas voces que no escuchamos, como las campesinas, las de las mujeres populares y las de las mujeres migradas. ¿Cómo hacemos para escucharnos todas y para callarnos algunas también? Necesitamos construir horizontes de ilusión compartidos. Esto no significa que no haya conflictos, sino que necesitamos algo que nos pueda movilizar para reconstruir el entramado de la vida, porque lo hemos roto”.

Así resumió Amaia Pérez Orozco, doctora en Economía y activista social de Bilbao, el espíritu del Primer Encuentro de Economía Feminista de Abya Yala “Desde las economías feministas, politicemos el malestar”, que se realizó esta semana en el Campus Miguelete para reflexionar sobre la potencia transformadora de los cuidados, las trampas del sistema financiero, el avance de la ultraderecha y los procesos sociales para una resistencia común.

Durante tres jornadas intensivas hubo charlas, trabajo en comisiones, actividades artísticas y culturales, y una feria de la economía popular, solidaria y feminista. La plenaria de cierre será hoy viernes 28 a las 15 en el Auditorio Tanque, con un festival posterior en la galería del Teatro Tornavía (programa completo, acá). El lunes 31 de marzo a las 11:30 también podés sumarte al encuentro en línea “Miradas y análisis de las economías feministas de Abya Yala a la esfera digital: construyendo puentes globales” (inscribite acá).

La cobertura de la mesa de apertura, acá.